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“La cercanía es la clave de la buena comunicación”

Elena Sánchez

‘Informativos de La1’, ‘Gente’, ‘Días de cine’, ‘Historia de nuestro cine’, ‘Sánchez y Carbonell’… Esta periodista cuya trayectoria profesional está vinculada a RTVE desde sus comienzos lleva muchos años colándose en el salón de nuestras casas en diversos programas y formatos prime time. Su versatilidad le ha llevado a presentar grandes eventos, en directo, de la Cadena Pública como Eurovisión, el Premio Cervantes, los Premios Forqué, los Premios Sant Jordi o la Seminci de Valladolid. Desde 2001 se encuentra vinculada a Navarra, año en el que comienza a cubrir como reportera los Sanfermines para TVE y en 2012 pasa a presentar de forma ininterrumpida los encierros. Hablamos con ella para saber más sobre comunicación, información, veracidad, responsabilidad…

¿Qué características debe tener la buena comunicación?

Para mí la buena comunicación básicamente es que el otro te entienda. Es ser creíble y comunicar bien para mí es no mentir, es ser realista también, es saber dialogar, saber argumentar, saber escuchar. Muy importante el saber escuchar, y encontrar yo creo que una manera directa, clara y sencilla para expresar las cosas. Luego también creo que la personalidad es importante. Cada comunicador debe tener su propia personalidad, no debe parecerse a nadie, pero en cualquier caso la claridad, que el mensaje que quieres transmitir llegue bien al destinatario me parece fundamental para una buena comunicación.

¿Cómo consigues que un mensaje sea claro?

Yo creo que la mejor manera de conseguir que un mensaje sea claro es transmitirlo de una manera sencilla y directa; que no sea farragoso, que no te metas en muchos jardines como se suele decir. Que no trates de buscar recovecos; las cosas cuanto más sencillas a más gente van a llegar. Si tratas de ser también muy elevado en la manera de plantear las cosas, muy erudito, te perderás que una gran parte de la gente que está escuchándote entienda tu mensaje. Luego ya depende, puede que el mensaje lo quieras dirigir a algún determinado sector de la población, por lo tanto imagino que te tendrás que adaptar a ese sector. Pero, básicamente, la claridad tiene que ver en mi opinión con la sencillez, con la cercanía también. Es algo de lo que hablaré más adelante, pero para mí la cercanía es algo fundamental a la hora de comunicar y de que el receptor esté pues esperando lo que dices ¿no? Saber hacerte escuchar es muy importante.

¿Qué cualidades debe tener un/a profesional de la comunicación?

Bueno, en primer lugar yo creo que hay que saber escuchar. Leía hace tiempo una cita de Chaplin que él decía que no esperes a que te toque el turno de hablar, aprende a escuchar de verdad y así serás diferente. Es verdad que parece que siempre estamos en una conversación esperando a que el otro termine porque quieres tú meter cuña, meter baza, comunicar lo que quieres transmitir. No. Primero escucha y después piensa y elabora el mensaje que quieres transmitir. Para mí un buen comunicador tiene que saber escuchar en primer lugar, tiene que ser cercano, me parece que la cercanía es fundamental para que los demás estén receptivos, tiene que encontrar también las palabras adecuadas, el manejo del vocabulario es súper importante; en mi caso, como periodista, hay que contrastar la información, eso es fundamental. Ser empático, ser capaz de ponerse en el lugar del otro, eso también nos acercará siempre a quien nos está escuchando. Tener el tono adecuado. Las cosas porque las digas más altas no van a llegar mejor a la persona, entonces el tono me parece muy importante, que ese tono con el que hablas también vaya acompañado con el gesto. Los gestos dicen mucho. Nuestras manos, nuestra manera de colocarnos, nuestra postura, todo está hablando, todo está comunicando, el lenguaje no verbal del que tanto se habla. Que haya un equilibrio entre entre ese tono, entre lo que dices y cómo lo dices, cómo gesticulas.Ser ameno. A mí me parece que si eres capaz de divertir o de hacer amenas las cosas que cuentas siempre ganarás puntos. Tener sentido del humor, tener sentido del humor es algo que yo valoro mucho y también, bueno, pues ahí hay que tener cuidado porque no todo el mundo conecta con el mismo sentido del humor. Siempre y cuando no hieras a los demás, con humor todo entra bastante mejor. Tener sentido de la medida. Eso es algo que me parece fundamental en la vida en general y a la hora de comunicar también. Saber los límites que no puedes pasar. Hay que saber hasta dónde se puede llegar. Por supuesto, la credibilidad. Si tú eres una persona creíble, si tú eres una persona que transmite seriedad, que transmite rigor porque tu trayectoria así lo avala, pues será más fácil que la gente esté receptiva a la hora de escuchar tu mensaje. Yo creo que un buen comunicador debe ser una persona inquieta, curiosa, deseando siempre aprender, por eso hablábamos al principio de la importancia de escuchar y yo creo que todo esto, un poco unido, hace que una persona se pueda convertir en un buen comunicador.

¿Cuáles son las claves para conectar con el público?

Es como cuando a un cineasta que ha arrasado en taquilla le preguntas: ¿Cuál es el secreto del éxito? Pues no lo sabe. Él ha jugado con los elementos que cree que le iban a gustar a la mayoría y ha triunfado. Luego esto tiene que ver con que caigas bien a la gente o no. Es que hay profesionales que son maravillosos, pero que a lo mejor tienen una frialdad que es difícil que conecten con una mayoría de espectadores, en mi caso en televisión. Podríamos poner nombres, pero no lo vamos a hacer. Y sin embargo hay gente que es muy llana, muy cercana que es como tu amigo, tu familiar. Para mí es que la cercanía es la clave de la buena comunicación. Entonces incluso el informador, en determinados momentos, puede mostrar también que algo no lo sabe. Es que eso es humano, es que no sabemos todo, obviamente, aunque estemos presentando un programa, un informativo y nos hayamos empapado sobre la materia de la que hablamos, sea aceptar también los errores. Eso nos hace humanos, nos hace cercanos y empatizar también con el que nos escucha.

¿Cómo conectas con los diferentes públicos a los que te diriges?

Yo hablo a todo el mundo por igual y para mí lo fundamental y lo que creo que más transmite de mí en ambos casos es que lo vivo y siento mucho entusiasmo y me gustan mucho esos campos. Entonces yo retransmito un encierro y lo hago con toda la pasión que puedo porque es algo que me gusta, que lo he vivido desde pequeña, que he crecido con ello y que además la fiesta de los Sanfermines es mucho más que el encierro y como la vivo en su integridad, pues la defiendo porque es algo que me nace. Y el cine es una de mis pasiones, desde muy pequeña, entonces igual. Transmito, cuando veo algo que me gusta, lo transmito con muchísima pasión. El entusiasmo creo que es contagioso y cuando cuentas algo con entusiasmo y lo vives eso se percibe y en cierto modo puedes generar también esa inquietud por un cierto sector de espectadores que a lo mejor no esté interesado en el tema, pues si tú se lo vendes con alegría y con pasión puede que a lo mejor se enganche.

¿Cómo ha evolucionado la forma de contar los encierros?

Quiero creer que sí, que ha habido una evolución en mi trayectoria a la hora de narrar los encierros porque ya son muchos años. El primer contacto que tuve con los encierros de San Fermín profesionalmente fue en 2001. Se van a cumplir el año que viene se cumplirán 20 años. Pero es verdad que he ido pasando por diferentes, por diferentes áreas. Yo lo cubrí en un primer momento como reportera. Estuve haciendo muchísimos reportajes para los informativos de Televisión Española; es decir yo comencé viviendo los encierros en la calle entrevistando a la gente. Eso me hizo conocer de una manera muy profunda la fiesta y darme cuenta de que los Sanfermines son los encierros, pero también es la gastronomía y también es la música y también es la convivencia y los fuegos artificiales y... los Sanfermines de día y los Sanfermines de noche... Entonces al vivirlo todo, sí que creo que fui cogiendo las herramientas para cada vez contarlo de una manera mejor. Y eso es lo que creo básicamente que ha sido la evolución de mi trabajo. Hombre, cuando te pones por primera vez a retransmitir, a ser la presentadora del encierro junto con Javier Solano, que es la persona con la que yo he aprendido todo de los encierros, pero no solo trabajando codo a codo. Desde que era niña, yo me despertaba todas las mañanas para ver esos dos minutos y medio de carrera, bueno antes duraba más, ahora ya sabes, se quedan en nada. Y escuchando muchísimo, escuchando muchísimo a gente que sabe, escuchando a muchísimos corredores, gente que se ha puesto delante, que son los que te transmiten toda esa adrenalina que se vive.Sumergiéndote de lleno en la fiesta es como mejor la cuentas, así que empezando desde desde abajo y luego subiendo hasta el edificio de Telefónica, que es desde dónde retransmitimos.

Destaca algún momento profesional en el que la comunicación haya sido decisiva para ti

Voy a elegir uno que está vinculado con los Sanfermines, con los encierros. Chupinazo, creo recordar del 2013, cuando colocaron esa ikurriña gigante en la plaza Consistorial. Ese fue un momento en el que, claro, nosotros retransmitimos mirando un monitor y si el realizador no ha pinchado una imagen nosotros, a no ser que nos lo chiven por el pinganillo, nosotros no podemos estar narrando algo que no estamos viendo, porque aunque lo estemos viendo con el rabillo del ojo por una ventana, si no lo ha pinchado el realizador, al espectador le vuelves loco. Entonces ahí es verdad que se aproximaban las doce en punto, de la mañana, que era la hora del Chupinazo, y teníamos el reloj de referencia y ya era la cuenta atrás y en un momento dado vemos que son las 12, que no tenemos el primer plano del reloj, que tenemos un plano más general y vemos que algo raro está pasando hasta que todo el caos se desata y ya el realizador nos va al plano que nos explicaba todo y ese es un momento en el que tú puedes tener más o menos un guión porque es verdad que los Sanfermines todo es improvisación en el directo que hacemos de hora y media, puedes tener más o menos un guión de lo que es una retransmisión del Chupinazo, pero claro cuando sucede eso es algo inédito.Entonces ahí sí que tienes que que tirar de la comunicación porque el espectador en su casa, además en su casa al suceder esto se unió de manera masiva tuvimos unas audiencias increíbles, necesita que le expliques o sea que le expliques en qué momento eso se ha producido, en qué momento alguien se ha subido a un tejado y ha extendido una cuerda o un hilo o lo que sea para explicar cómo ha llegado esa bandera ahí. Entonces tú vas atando cabos; el realizador te ayuda mucho con las imágenes y ahí sí que creo que es uno de esos momentos, claro yo estoy hablando al nivel de una retransmisión del Chupinazo, pero imagínate en las Torres Gemelas. Cuando se cayeron las Torres Gemelas, la segunda Torre Gemela se cayó en directo. Yo me acuerdo en el Telediario con Ana Blanco, como Ana Blanco ve esa imagen en la que se está estrellando y claro, en ese momento no sabes si es la otra torre... entonces tienes que tirar de la comunicación y mantener la calma y saber transmitir lo que está pasando porque el espectador solo tiene esa herramienta. Solo tiene la televisión y lo que tú le cuentes.

¿Cómo utilizas la tecnología en tu comunicación diaria?

Yo soy de estar cerca de la gente, soy de comunicar de tú a tú, pero es verdad que el confinamiento nos ha enseñado a relacionarnos con una pantalla de por medio y hay una cosa que me ha gustado mucho y es que en todas las entrevistas que he estado haciendo durante este tiempo, con gente muy reconocida del mundo del cine y del mundo de la cultura, como nos hemos quitado ese paso de tener que estar con el representante, con el de prensa con el... es directamente esa persona desde su casa y tú desde la tuya, se ha establecido una cercanía que ha sido preciosa porque hemos podido hablar a lo mejor durante 40 minutos, como teníamos tiempo, de cine, de la vida de reflexiones, y yo creo que he conseguido entrevistas muy, muy interesantes y muy cercanas, bueno yo y muchísima más gente. Pero en mi caso hablo de lo que me ha pasado y algunas de las entrevistas más sustanciosas que he hecho en los últimos tiempos creo que han tenido lugar en este confinamiento.

¿Qué papel tiene la comunicación en un momento de incertidumbre como el actual?

Yo creo que ante esta situación en la que estamos ahora mismo, sobre todo los periodistas tenemos que ser especialmente rigurosos. A mí una de las cosas que más me han crispado en este tiempo, en este último tiempo, son las fake news, o sea que nos hagamos eco de fake news, que nos creamos todo lo que nos mandan, que creamos todo lo que leemos... es que hay que contrastar las noticias. Por supuesto no hablemos de los grupos de Whatsapp, de todas esas cosas que se han mandado durante este tiempo que lo único que han hecho es dividirnos y que estemos ahora divididos. Pero por favor... ¿Por qué? Porque solo nos alimentamos de la información que tiene que ver con nuestras creencias y lo único que recibimos son los Whatsapp y las noticias que nos reafirman que en el bando en el que estamos es el bueno. Y esto me da mucha pena. Por eso creo que los periodistas tenemos una gran responsabilidad y la responsabilidad que tenemos es de no dar, de no dejar que las cosas falsas lleguen a la población, ser especialmente rigurosos con la información, decir las cosas y contar la verdad, no enmascarar nada venga de quién venga. Estas son las cosas y así se las hemos contado. Si es que no hay más.

¿Cómo influye la comunicación en el trabajo en equipo?

La comunicación en el trabajo en equipo es fundamental y al fin y al cabo nuestro trabajo es siempre en equipo y es muy importante que... yo soy muy partidaria de que no haya roles. Somos un equipo y es importante que yo transmita mi percepción como presentadora, pero es muy importante que el iluminador me transmita: "Oye Elena, está muy bien, pero es que si tú te mueves de esta determinada forma o estás en este punto me fastidia...". Es muy importante también que el director diga cómo quiere que lo hagas, es importante que el guionista te transmita que lo que ha escrito quiere que lo transmitas así y tú decirle: "Oye, pues mira, es que tú has escrito así pero yo no lo veo así". Es importante que el técnico de sonido te diga: "Elena, es que si gritas me estás destrozando"... Por eso las reuniones por ejemplo de 'Sánchez y Carbonell', en mi último proyecto, eran éramos, las reuniones éramos 40 personas, y eran larguísimas, pero todo el mundo hablaba, desde el que hacía los decorados hasta los cámaras, ¿por qué? Porque si todos estamos en sintonía es que todo va a salir mucho mejor. Yo no puedo creer que yo estoy en el centro porque sin mí el programa no sale. Me acuerdo cuando decían: "Aquí los únicos imprescindibles sois Pablo Carbonell y tú". Yo digo bueno, bueno hoy se llama 'Sánchez y Carbonell' pero mañana se puede llamar 'Domínguez y Carbonell'. Es que nadie es imprescindible y a mí me encanta trabajar en equipo, me encanta trabajar con gente generosa, que haya buen rollo, que nos comuniquemos y nos digamos las cosas buenas y también las malas. Y tener jefes que saben comunicarse con contigo sin necesidad de imponer su criterio porque sí, porque él es el jefe... eso lo valoro muchísimo.

¿Cómo nos comunicaremos en un futuro?

Yo creo que esta manera virtual que ahora estamos potenciando tanto durante el confinamiento ha llegado para quedarse y yo creo que ahora podremos seguir potenciando esta manera de comunicarnos y también que nos ha acercado más de lo que pensamos. Y luego en el tú a tú... es que dos metros de distancia es mucha distancia y a mí me gusta la gente cerca. Es que a mí me gusta tocar a la gente y me gusta abrazar, me gusta besar. Sí. Yo creo que vamos a estar un tiempo hasta que le perdamos el miedo y hasta que tengamos una vacuna yo creo que vamos a estar un poquito manteniendo las distancias. Yo todavía no he abrazado a mis padres en 70 días y eso me parece, me parece un horror. Pero realmente es que es para protegerles. Yo creo, confío en que esto sea momentáneo hasta que, bueno, todo se calme, hasta que podamos estar más seguros, hasta que tengamos una vacuna y luego por favor que volvamos a vivir sin miedo, por lo menos en el trato con los demás, que no perdamos eso tan bueno que tenemos los latinos de lo cálidos que somos.No no, eso me daría pena perderlo. Las mascarillas lo que hacen también es que, claro, la expresión facial es muy importante a la hora de comunicarnos y ahora tienes que sonreír con los ojos. Tenemos que utilizar otras otras fórmulas, ¿no? Pero es que la boca, la nariz todo esto de aquí, lo estamos perdiendo a la hora de comunicarnos. Estamos hablando de la comunicación, pero en cualquier ámbito y cada uno en nuestro terreno, yo creo que de lo que se trata, en mi caso es la comunicación, es comunicar, de lo que se trata en la medida de lo posible, es de pasárselo bien comunicando, pasárselo bien y poner entusiasmo en lo que haces. Yo es que me divierto mucho, yo me divierto mucho haciendo lo que hago,entonces quizá por eso, bueno, conecto con un tipo de gente que habrá a quienes no les guste mi manera de comunicar, pero básicamente es eso, divertirte con lo que haces, entusiasmarte con lo que haces y tratar de ser honesto y humilde. Esa es una de las cosas que más he aprendido de mi abuelo, la humildad. Somos imperfectos, pero únicos, así que comuniquemos desde la imperfección y desde cada uno de nosotros mismos.

UNA INICIATIVA PARA PONER EN VALOR EL PODER DE LA BUENA COMUNICACIÓN